La constelación de Piscis ha fascinado a los astrónomos y mitólogos desde la antigüedad. Aunque no es una de las más brillantes del firmamento, su forma y ubicación en el cielo nocturno la han convertido en símbolo de transformación, renacimiento, conexión espiritual y protección divina. Su mito más conocido proviene de la mitología grecorromana, pero su significado trasciende fronteras: civilizaciones de Mesopotamia, el Antiguo Egipto, India e incluso culturas modernas han proyectado en Piscis sus propias historias y creencias.

La historia de la constelación de piscis en el mito griego: Afrodita, Eros y el monstruo Tifón
La historia más popular sobre la constelación de Piscis tiene su origen en la mitología griega, concretamente en el enfrentamiento entre los dioses olímpicos y el monstruo Tifón. Este ser aterrador, hijo de Gea (la Tierra) y Tártaro (el abismo), fue creado para destruir el orden olímpico. Descrito como un gigante con cuerpo humanoide, alas, ojos ardientes y cien cabezas de serpiente en lugar de dedos, Tifón desató el caos en el mundo, obligando a los dioses a huir del monte Olimpo.
En medio del terror, Afrodita (diosa del amor) y su hijo Eros (dios del deseo) se encontraban cerca del río Éufrates cuando sintieron la llegada del monstruo. Para escapar, saltaron al agua y se transformaron en peces. Otra versión cuenta que dos peces enviados por los dioses les ayudaron a escapar nadando río abajo. En ambas versiones, Afrodita y Eros se atan con una cuerda o lazo para no perderse el uno del otro en las aguas agitadas. Como agradecimiento, los dioses colocaron a los dos peces en el cielo en forma de constelación, conectados por una línea invisible, que en el cielo está representada por una franja tenue de estrellas.
Este mito ha sido interpretado no solo como una simple historia de huida, sino también como una representación simbólica del amor materno, la unidad familiar y la importancia de la cooperación frente al caos.
Constelación de piscis historia en la tradición romana y su evolución
Cuando los romanos heredaron y adaptaron la mitología griega, también adoptaron la historia de Piscis. Sin embargo, con el tiempo, la constelación también se asoció con temas más espirituales y religiosos. En los primeros siglos del cristianismo, los peces se convirtieron en símbolos fundamentales para los seguidores de Jesús. El acrónimo griego “ΙΧΘΥΣ” (Ichthys), que significa «pez», representaba en secreto la frase «Jesús Cristo, Hijo de Dios, Salvador». Debido a esta asociación, Piscis comenzó a adquirir un nuevo significado como emblema de la fe, la humildad y el sacrificio espiritual.
Influencias mesopotámicas: los orígenes astrales
Antes incluso de los griegos, las civilizaciones mesopotámicas ya habían identificado la zona de Piscis en el cielo. En los antiguos registros astronómicos de Babilonia, la región celeste donde hoy ubicamos Piscis estaba asociada con una pareja de peces o con símbolos relacionados al agua, reflejando la importancia de los ríos Tigris y Éufrates para estas culturas.
En la astrología babilónica, los peces eran considerados símbolos de fertilidad y renacimiento, asociados a las inundaciones anuales que traían vida a los campos. Las estrellas de Piscis formaban parte del «Gran Mar Celeste», una región del cielo donde también se encuentran otras constelaciones acuáticas como Acuario, Cetus y Piscis Austrinus. Esta zona era vista como un reflejo del mundo acuático en la Tierra, y tenía una fuerte carga simbólica relacionada con lo femenino, lo inconsciente y lo misterioso.
Piscis en el zodiaco y la astrología occidental
Piscis es una de las doce constelaciones del zodiaco, el cinturón celeste que recorre el Sol a lo largo del año. En astrología, el Sol transita por Piscis aproximadamente del 19 de febrero al 20 de marzo. Esta ubicación hace que Piscis cierre el ciclo zodiacal, colocándolo en una posición clave de cierre, integración y transición hacia un nuevo comienzo (representado por Aries).
En el simbolismo astrológico, Piscis es regido por Neptuno, planeta asociado al agua, la espiritualidad, los sueños y la intuición. También se asocia con Júpiter en tradiciones más antiguas. Los nacidos bajo el signo de Piscis suelen ser descritos como sensibles, compasivos, creativos y soñadores, cualidades que reflejan el carácter fluido y profundo del agua.
Esta interpretación moderna recoge muchos elementos de las historias mitológicas: la dualidad de los peces que nadan en direcciones opuestas simboliza la lucha interna entre el mundo material y el espiritual, el deseo de escapar del caos (como en el mito de Tifón) y la búsqueda constante de unidad o fusión.
Piscis en otras culturas: Egipto, India y más allá
En el Antiguo Egipto, si bien la constelación de Piscis como tal no estaba formalmente reconocida, sí existían representaciones de peces como símbolos de vida, fertilidad y regeneración. Algunos templos incluían escenas de peces nadando en aguas sagradas, y los antiguos egipcios veían al río Nilo como un canal de comunicación entre el mundo de los vivos y los dioses. Este imaginario acuático comparte raíces con el simbolismo que más tarde se atribuyó a Piscis.
En la astrología hindú (Jyotisha), Piscis corresponde a la constelación zodiacal llamada Meena, que también significa «pez». En esta tradición, Meena es considerada una energía espiritual, mística, relacionada con el desapego material y la conexión con lo divino. Se cree que las personas nacidas bajo este signo tienen una naturaleza introspectiva y tienden a buscar la iluminación.
Incluso en culturas asiáticas como la china o la japonesa, el pez ha sido un símbolo recurrente de fortuna, longevidad y sabiduría. En el famoso mito del pez koi que nada contra la corriente y se convierte en dragón, hay un eco del viaje de transformación y superación que también puede relacionarse con la narrativa de Piscis.