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Algol: La estrella del demonio en la constelación de Perseo

Dentro de la constelación de Perseo se encuentra Algol, una de las estrellas más enigmáticas del firmamento. Su nombre proviene del árabe Ras al-Ghul, que significa «la cabeza del demonio». Se encuentra en la posición donde estaría la cabeza de Medusa en la constelación, reforzando su conexión con el mito.

constelacion perseo
Algol o β Persei es la segunda estrella más brillante de la constelación de Perseo

Algol: la estrella variable más inquietante del cielo

Hace más de 3000 años, los antiguos egipcios registraron en el Calendario de El Cairo ciertos días como auspiciosos o desafortunados, basándose en la posición de una estrella muy particular: Algol, a la que representaban como Horus, símbolo de realeza y divinidad. Su variabilidad en el brillo la hizo destacar entre las demás, despertando temor, curiosidad y fascinación. En la tradición árabe fue conocida como ra’s al-ghūl, “la cabeza del ogro”, nombre que más tarde dio origen a su apodo moderno: la Estrella del Diablo.

Esta fama no era gratuita. Lo que hace especial a Algol es su comportamiento errático. Se trata de una estrella binaria eclipsante, lo que significa que su brillo disminuye de forma periódica cada 2,867 días. Desde la Tierra, observamos cómo una estrella del sistema pasa frente a la otra, ocultando parte de su luz y haciendo que parezca que “parpadea” en el cielo. Este efecto generó todo tipo de interpretaciones místicas a lo largo de la historia.

Características astronómicas de Algol

Algol se encuentra a unos 92,8 años luz de distancia, en la constelación de Perseo. No es una sola estrella, sino un sistema estelar triple formado por:

  • Algol A: una estrella azul de tipo B8V, más masiva y caliente que el Sol.
  • Algol B: una estrella subgigante de tipo K, más fría y menos luminosa, que eclipsa periódicamente a Algol A.
  • Algol C: una tercera estrella en órbita más lejana, que no participa en los eclipses visibles desde la Tierra.

Esta configuración la convierte en la estrella variable eclipsante más famosa y estudiada del firmamento. Su cambio de brillo, que va de la magnitud 2.09 a la 3.30, puede percibirse incluso sin instrumentos, lo que la hace ideal para astrónomos aficionados.

Un símbolo del cielo y la leyenda: Medusa y Perseo

El nombre de Algol está fuertemente ligado a la mitología griega. Representa el ojo de Medusa, la gorgona con serpientes por cabellos cuya mirada convertía a cualquiera en piedra. Según la leyenda, Perseo logró matarla usando un escudo como espejo para no mirar directamente sus ojos, y más tarde utilizó su cabeza como arma. El parpadeo de Algol fue visto como el último resplandor intermitente de esa mirada mortal, congelada en el cielo.

Historia y descubrimiento científico

Aunque fue observada desde la antigüedad, el primer registro astronómico preciso de su variabilidad llegó en el siglo XVII de la mano de Geminiano Montanari, y más tarde fue John Goodricke, en 1782, quien propuso que su cambio de brillo se debía a eclipses. Su teoría revolucionó la astronomía estelar y sentó las bases para el estudio de los sistemas binarios.

En el siglo XX, los astrónomos descubrieron que Algol es, en realidad, un sistema múltiple y que el comportamiento de sus estrellas es aún más complejo. Hoy sabemos que sistemas similares —llamados binarias tipo Algol— existen en toda la galaxia. En estos, una estrella más vieja y menos masiva transfiere material a su compañera, provocando fenómenos como discos de acreción y, en algunos casos extremos, explosiones de supernova.

Cómo observar Algol

Algol se puede observar a simple vista desde el hemisferio norte durante los meses de otoño e invierno, especialmente en las noches despejadas de noviembre a enero. Para ubicarla, busca la constelación de Perseo, entre la Osa Mayor y Casiopea. Con algo de paciencia y atención, es posible notar cómo su luz se atenúa cada dos noches y media. Un pequeño telescopio o binoculares mejoran la experiencia.

Por qué Algol sigue desafiando al firmamento

Algol es más que una curiosidad astronómica: es un punto de conexión entre ciencia, historia y mito. Su variabilidad sigue asombrando tanto a astrónomos como a observadores casuales, mientras que su papel en la cultura —como el ojo de Medusa, la estrella del diablo o la mirada de Horus— refuerza su mística.

Como sistema binario, Algol ha sido clave en la comprensión de cómo las estrellas interactúan, evolucionan y, a veces, cambian el destino de sus compañeras. Y como objeto visible a simple vista, nos recuerda que incluso una estrella “caprichosa” puede enseñarnos mucho sobre el orden —y el desorden— del universo.

Ver guía completa de la constelación Perseo: