La Osa Mayor es una de las constelaciones más reconocibles y estudiadas del cielo nocturno. Visible durante todo el año en el hemisferio norte, su característica forma de «carro» o «cucharón» ha servido como referencia para la navegación y la astronomía desde la antigüedad. Esta constelación está compuesta por varias estrellas brillantes, siete de las cuales forman el conocido asterismo del «Gran Carro». A continuación, exploramos en detalle cada una de estas estrellas y su importancia.

Osa Mayor estrellas principales
1. Dubhe (α Ursae Majoris)
- Tipo: Gigante naranja de tipo espectral K0III.
- Magnitud aparente: 1.79.
- Distancia: Aproximadamente 123 años luz.
- Curiosidad: Aunque forma parte del «Gran Carro», no pertenece al grupo de estrellas en movimiento conjunto conocido como «Corriente de la Osa Mayor». Su brillo y color anaranjado la hacen una estrella fácilmente identificable. También es una estrella binaria, con una compañera espectroscópica menos luminosa.
2. Merak (β Ursae Majoris)
- Tipo: Enana blanca de tipo espectral A1V.
- Magnitud aparente: 2.37.
- Distancia: 79 años luz.
- Curiosidad: Junto con Dubhe, forma la «Puntera» que se usa para encontrar la Estrella Polar. Su luz blanca azulada indica que es más caliente que el Sol y pertenece a la secuencia principal. Su velocidad de rotación es relativamente alta, lo que influye en su forma y estructura.
3. Phecda (γ Ursae Majoris)
- Tipo: Enana blanca de tipo espectral A0V.
- Magnitud aparente: 2.44.
- Distancia: 83 años luz.
- Curiosidad: Su nombre proviene del árabe y significa «muslo», en referencia a la figura de la osa. Es una estrella que emite principalmente en el espectro ultravioleta, lo que indica su alta temperatura superficial. Se cree que posee un disco de escombros, lo que sugiere la posible formación de planetas a su alrededor.
4. Megrez (δ Ursae Majoris)
- Tipo: Enana blanca de tipo espectral A3V.
- Magnitud aparente: 3.31.
- Distancia: 81 años luz.
- Curiosidad: Es la estrella menos brillante del «Gran Carro» y conecta el «mango» con el «cucharón». Su menor luminosidad se debe en parte a su menor tamaño y edad en comparación con las otras estrellas de la constelación. Su brillo variable sugiere actividad magnética en su superficie.
5. Alioth (ε Ursae Majoris)
- Tipo: Enana blanca de tipo espectral A0p.
- Magnitud aparente: 1.76.
- Distancia: 82 años luz.
- Curiosidad: Es la estrella más brillante de la Osa Mayor estrellas más luminosas visibles en el cielo nocturno. Su campo magnético fuerte y su variabilidad la convierten en un objeto de interés para los astrónomos. También es una estrella peculiar del tipo Ap, lo que significa que tiene una composición química inusual.
6. Mizar (ζ Ursae Majoris) y Alcor
- Tipo: Sistema estelar múltiple compuesto por al menos seis estrellas.
- Magnitud aparente: 2.23 (Mizar) y 4.01 (Alcor).
- Distancia: 83 años luz.
- Curiosidad: Se les conoce como la «estrella del caballo y el jinete». En la antigüedad, los astrónomos las usaban como prueba de agudeza visual. Observaciones modernas han revelado que Mizar es un sistema binario visual con otros componentes espectroscópicos. En 2009, se confirmó que Mizar y Alcor están gravitacionalmente unidas, formando un sistema de seis estrellas.
7. Alkaid (η Ursae Majoris)
- Tipo: Estrella caliente de tipo espectral B3V.
- Magnitud aparente: 1.86.
- Distancia: 101 años luz.
- Curiosidad: Es la estrella más oriental del mango del «Gran Carro» y una de las más calientes de la constelación. Su temperatura superficial es de aproximadamente 20,000 Kelvin, lo que le da su característico color azul intenso. No forma parte de la «Corriente de la Osa Mayor», lo que indica que tiene un origen diferente al de la mayoría de las estrellas del asterismo.
Otras Estrellas de la Osa Mayor
Más allá del Carro, la Osa Mayor cuenta con otras estrellas relevantes:
- Alcor: Es una estrella compañera de Mizar, visible a simple vista en cielos despejados.
- Muscida (Omicron Ursae Majoris): Ubicada en la cabeza de la Osa, es una gigante naranja a unos 179 años luz.
- Talitha (Iota Ursae Majoris): Representa la «pata delantera» de la Osa Mayor y es un sistema binario a 47 años luz.
- Tania Borealis (Lambda Ursae Majoris) y Tania Australis (Mu Ursae Majoris): Forman la «pata trasera» de la Osa y son estrellas binarias distantes.
- Yildun (Delta Ursae Minoris): Aunque técnicamente es parte de la Osa Menor, a menudo se asocia con la Osa Mayor en mapas celestes antiguos.
Dubhe y Merak: Las Estrellas de la Osa Mayor que señalan la estrella Polar
Dentro de la majestuosa constelación de la Osa Mayor, dos de sus estrellas más brillantes, Dubhe y Merak, destacan por una peculiaridad especial: actúan como una guía natural en el cielo nocturno. Conocidas como las «estrellas apuntadoras», forman parte del característico asterismo del Carro y sirven como referencia para encontrar la Estrella Polar, el faro celeste del hemisferio norte.
Si trazas una línea imaginaria a partir de Merak y Dubhe en dirección ascendente, te llevará directamente hasta Polaris, la estrella que marca el norte y el punto central de la rotación del cielo. Esta propiedad ha convertido a Dubhe y Merak en herramientas fundamentales para navegantes y astrónomos desde la antigüedad. Su alineación con la Estrella Polar hace que la Osa Mayor no solo sea una constelación llamativa, sino también una brújula natural en el firmamento.
Importancia Cultural y Científica
- Navegación: La Osa Mayor ha sido utilizada durante siglos para encontrar la estrella Polar (Polaris), que indica el norte.
- Mitología: En la mitología griega, la constelación representa a Calisto, una ninfa transformada en osa por Zeus y luego colocada en el cielo.
- Astrofísica: Varias de estas estrellas forman parte de la «Corriente de la Osa Mayor», un grupo de estrellas que se mueven juntas en el espacio, lo que indica un origen común. Además, la presencia de sistemas estelares múltiples como Mizar y Alcor proporciona información valiosa sobre la formación y evolución estelar.
Conclusión sobre las estrellas de Osa Mayor
La Osa Mayor no solo es una de las constelaciones más icónicas del cielo nocturno, sino que también ha desempeñado un papel crucial en la navegación, la mitología y la ciencia. Sus estrellas brillantes y fácilmente identificables continúan guiando a astrónomos, viajeros y entusiastas del cielo nocturno en la actualidad.