El cielo nocturno de invierno en el hemisferio norte ofrece una de las figuras más reconocibles y espectaculares para astrónomos y aficionados: el Triángulo de Invierno. Este asterismo, formado por tres de las estrellas más brillantes del cielo, Sirius, Procyon y Betelgeuse, conecta las constelaciones de Can Mayor, Can Menor y Orión, respectivamente.
Su disposición casi equilátera y su visibilidad en las noches invernales hacen que sea una referencia importante tanto para la observación del cielo como para la orientación astronómica. Además, el Triángulo de Invierno forma parte de una figura aún mayor: el Hexágono de Invierno, que incluye otras cuatro estrellas destacadas.

- ¿Qué es el Triángulo de Invierno?
- ¿Cuándo y donde se puede ver el Triángulo Invernal?
- Las estrellas del Triángulo de Invierno
- Cómo encontrar el Triángulo de Invierno en el cielo
- Triángulo de Invierno en la Historia y la Astronomía
- El triángulo de invierno, un asterismo muy fácil de ver
- Ver guías completas de las constelaciones del triángulo de invierno:
¿Qué es el Triángulo de Invierno?
El Triángulo de Invierno es un asterismo, lo que significa que es un grupo de estrellas que forman un patrón fácilmente reconocible, pero que no es una constelación oficial. En este caso, se trata de un triángulo aproximadamente equilátero compuesto por tres estrellas de primera magnitud:
- Sirius (Can Mayor) – La estrella más brillante del cielo nocturno.
- Procyon (Can Menor) – Destacada por su luminosidad y proximidad a la Tierra.
- Betelgeuse (Orión) – Una supergigante roja que ha captado la atención de los astrónomos por sus cambios en brillo.
Estas estrellas se destacan en el cielo invernal, formando una guía para encontrar otras constelaciones y cuerpos celestes.
¿Cuándo y donde se puede ver el Triángulo Invernal?
El Triángulo de Invierno es visible en la mayor parte del planeta desde diciembre hasta marzo, aunque en el hemisferio sur es conocido como el Hexágono de Verano. Solo en lugares extremos como el sur de Argentina, Chile, la Isla Sur de Nueva Zelanda y la Antártida su visibilidad es limitada.
En el hemisferio norte, esta figura domina el cielo nocturno invernal. Desde latitudes medias, el asterismo alcanza su punto más alto alrededor de las 9:00 p.m. en enero y febrero. A medida que avanza la noche, el Triángulo se desplaza hacia el oeste, comenzando su descenso cerca de las 2:00 a.m.
En el hemisferio sur, el Triángulo de Invierno se puede ver entre mayo y agosto, aunque aparece invertido y en una parte diferente del cielo.
Las estrellas del Triángulo de Invierno
Sirius: La estrella más brillante del cielo nocturno
Sirius, también conocida como la Estrella del Perro, pertenece a la constelación Can Mayor y es la estrella más brillante del cielo nocturno con una magnitud aparente de -1.46. Su brillo se debe tanto a su proximidad a la Tierra (8.6 años luz) como a su alta luminosidad.
Es una estrella binaria, compuesta por Sirius A, una estrella blanca de tipo espectral A1V, y su tenue acompañante, Sirius B, una enana blanca que solo puede ser observada con telescopios.
En la antigüedad, los egipcios usaban la salida helíaca de Sirius como indicador del inicio de la crecida del Nilo, un evento clave en su calendario.
Procyon: La estrella que precede al Perro
Procyon, en la constelación Can Menor, es la octava estrella más brillante del cielo nocturno, con una magnitud de +0.37. Su nombre proviene del griego y significa «antes del perro», ya que en muchas latitudes aparece en el cielo antes que Sirius.
Se encuentra a 11.46 años luz de la Tierra, lo que la convierte en una de las estrellas más cercanas al Sistema Solar. Es una estrella binaria, formada por Procyon A, una enana blanca-amarilla de tipo espectral F5 IV-V, y Procyon B, una enana blanca.
Betelgeuse: La gigante roja de Orión
Betelgeuse, ubicada en la constelación de Orión, es una supergigante roja con una magnitud variable entre 0.0 y 1.6, lo que significa que su brillo fluctúa con el tiempo. Es una de las estrellas más grandes visibles a simple vista, con un radio aproximadamente 764 veces el del Sol.
Se encuentra a 548 años luz de la Tierra y es una de las principales candidatas a convertirse en supernova en los próximos 100,000 años. Cuando ocurra, su explosión podría ser tan brillante como la Luna llena y ser visible durante semanas en pleno día.
Cómo encontrar el Triángulo de Invierno en el cielo
Para localizar el Triángulo de Invierno en el cielo nocturno, se recomienda identificar primero la constelación de Orión, ya que Betelgeuse es su estrella más prominente en la esquina superior izquierda.
A partir de Betelgeuse:
- Sigue la línea imaginaria desde el cinturón de Orión hacia el sureste para encontrar Sirius, la estrella más brillante.
- Busca a Procyon al noreste de Sirius; es la estrella brillante más cercana en esa dirección.
Una vez identificadas, se puede trazar el triángulo imaginario con facilidad.
Triángulo de Invierno en la Historia y la Astronomía
Desde tiempos antiguos, los marineros y comerciantes han utilizado el Triángulo de Invierno para la navegación y la orientación en el cielo nocturno. Las civilizaciones egipcia, griega y romana le otorgaron significados astronómicos y mitológicos.
Hoy en día, el Triángulo de Invierno sigue siendo un punto de referencia esencial para astrónomos y entusiastas del cielo nocturno. Además de sus estrellas brillantes, dentro de esta región se encuentran varios objetos de cielo profundo, como:
- La Nebulosa Roseta (NGC 2237), una de las más fotografiadas por astrónomos.
- La Nebulosa del Cono (NGC 2264), una espectacular nube de gas y polvo.
- El Cúmulo del Árbol de Navidad, una agrupación estelar en la constelación del Unicornio (Monoceros).
El triángulo de invierno, un asterismo muy fácil de ver
El Triángulo de Invierno es una de las estructuras más destacadas del cielo invernal. Sus tres estrellas brillantes, Sirius, Procyon y Betelgeuse, lo convierten en una referencia fundamental tanto para principiantes como para astrónomos experimentados. Además, al formar parte del Hexágono de Invierno, permite ubicar otras constelaciones y objetos astronómicos en el cielo nocturno.
Observar el Triángulo de Invierno es una experiencia fascinante que conecta al ser humano con la inmensidad del universo. Si alguna vez te encuentras bajo un cielo despejado en una noche invernal, no dudes en buscar esta impresionante figura astronómica.