Cáncer es una de las constelaciones zodiacales, situada entre Géminis y Leo, y aunque no destaca por su brillo, guarda una estructura fascinante que ha capturado el interés de astrónomos desde la antigüedad. Esta constelación contiene algunas estrellas relevantes por su ubicación, nombre histórico y función como punto de referencia en el cielo nocturno. A continuación, te mostramos todo sobre cada estrella de cáncer.

Acubens (Alpha Cancri)
- Magnitud aparente: 4.26
- Distancia a la Tierra: ~174 años luz
- Tipo espectral: A5m (estrella blanca de la secuencia principal)
- Significado del nombre: «La garra», en árabe (al-zubānā)
Acubens es una estrella binaria y la cuarta más brillante de Cáncer, aunque tradicionalmente se le ha asignado la designación de Alfa por su posición en la constelación. El componente principal de esta estrella cáncer, es su tipo espectral A5, acompañada por una compañera tenue con la que forma un sistema binario espectroscópico. Es también parte de un sistema múltiple más amplio.
Aunque no es especialmente llamativa a simple vista, su nombre histórico y su rol como marcador astronómico en astrología antigua la han hecho importante en la cartografía celeste.
Altarf (Beta Cancri) La estrella mas brillante de la constelación de cáncer
- Magnitud aparente: 3.53
- Distancia a la Tierra: ~290 años luz
- Tipo espectral: K4III (gigante naranja)
- Significado del nombre: “El fin” o “el extremo”
Altarf es la estrella más brillante de Cáncer y una de las más fáciles de identificar. Es una estrella gigante naranja que ha agotado el hidrógeno de su núcleo y ha comenzado a expandirse, siendo mucho más grande y luminosa que el Sol.
Tiene una débil compañera visible solo con instrumentos ópticos, lo que la convierte en un sistema estelar binario visual. Su cercanía a la eclíptica la convierte en un excelente punto de referencia para el seguimiento de planetas y para ubicar el cúmulo del Pesebre (M44).
Asellus Borealis (Gamma Cancri)
- Magnitud aparente: 4.67
- Distancia a la Tierra: ~158 años luz
- Tipo espectral: A1IV (subgigante blanca)
- Significado del nombre: “El asno del norte”
Asellus Borealis representa uno de los dos burros mitológicos que, según los antiguos romanos, comían del pesebre (representado por el cúmulo M44). Forma una pareja visual con Asellus Australis, a pesar de no estar físicamente relacionadas.
Esta estrella blanca de tipo subgigante indica que está comenzando a evolucionar fuera de la secuencia principal, lo que la hace especialmente interesante para estudios de evolución estelar temprana.
Asellus Australis (Delta Cancri)
- Magnitud aparente: 3.94
- Distancia a la Tierra: ~180 años luz
- Tipo espectral: K0III (gigante naranja)
- Significado del nombre: “El asno del sur”
Asellus Australis es la segunda estrella más brillante de la constelación y, como su compañera del norte, forma parte del simbolismo del «pesebre celeste». Es una estrella gigante naranja, mucho más grande que el Sol, que destaca por su color y estabilidad.
Se encuentra cerca del punto radiante de la lluvia de meteoros conocida como las Delta Cancridas, lo que la convierte en una referencia visual para quienes quieren observar este fenómeno en enero.
Zeta Cancri (Tegmine)
- Magnitud aparente: ~5.2 (variable según componente observada)
- Distancia a la Tierra: ~83 años luz
- Tipo espectral: Múltiple (complejo sistema estelar cuádruple)
Zeta Cancri, también conocida como Tegmine, es uno de los sistemas estelares múltiples más interesantes de la constelación. Lo que a simple vista parece una sola estrella, con telescopios revela un complejo sistema cuádruple. Dos de sus componentes orbitan muy cerca entre sí y otras dos se ubican en órbitas más distantes.
Tegmine es un excelente ejemplo de cómo la tecnología moderna permite descubrir estructuras estelares complejas más allá de lo que percibimos con nuestros ojos.
Iota Cancri
- Magnitud aparente: 4.0 y 6.6 (componentes principales)
- Distancia a la Tierra: ~300 años luz
- Tipo espectral: G8III + A5V (gigante amarilla + estrella blanca de secuencia principal)
Iota Cancri es una estrella binaria ampliamente separada, lo que la convierte en un objetivo perfecto para telescopios pequeños. Es uno de los mejores ejemplos de binarias de gran separación angular, ideales para la observación amateur.
Su contraste de colores —una gigante amarilla junto a una estrella blanca— la hace visualmente atractiva y útil para comprender los distintos tipos estelares en evolución.
Cáncer estrellas de la constelación
La constelación de Cáncer, aunque discreta en brillo, alberga una colección de estrellas de gran interés astronómico. Desde gigantes evolucionadas como Altarf, hasta sistemas complejos como Tegmine o contrastes binarios como Iota Cancri, ofrece un campo de estudio variado y valioso.
Además, las estrellas de Cáncer están estrechamente relacionadas con fenómenos como cúmulos abiertos (M44 y M67), lluvias de meteoros, y leyendas mitológicas. Observarlas es adentrarse en un legado celeste que mezcla ciencia, historia y cultura.
Si cuentas con un telescopio o unos binoculares potentes y un cielo oscuro, Cáncer se convierte en un excelente objetivo para noches tranquilas de exploración estelar.